¿Ya no está la bici? Ahora cuenta actuar rápido y bien. Estos siete pasos aumentan tus opciones de recuperarla y de cobrar el seguro, y te muestran cómo proteger mejor la próxima.
Pon la denuncia cuanto antes, online o en comisaría. Para ello necesitas el número de bastidor: es el identificador más importante de tu bici. Sin denuncia, por lo general el seguro tampoco paga.
Ten preparados el número de bastidor, una posible codificación, la factura de compra y fotos. Cuanto más precisa sea la descripción, antes podrá identificarse tu bici si vuelve a aparecer.
Comunica el robo a tu seguro de hogar o de bicicleta. Fíjate en los plazos de aviso y en si tu bici también está cubierta de noche: a menudo eso solo ocurre con una cobertura adicional.
Las bicis robadas suelen aparecer poco después en anuncios de segunda mano. Busca con regularidad por marca, modelo y detalles particulares, pero nunca recompres tú mismo la bici: avisa a la policía.
Si tu bici está registrada o codificada, comunica también allí el robo. Así, la policía y los registros pueden identificarla con claridad como tuya si reaparece y devolvértela antes.
Comparte el robo con una foto y el número de bastidor en grupos locales y redes vecinales. Muchas bicis se recuperan gracias a vecinos atentos.
Manda codificar tu próxima bici, regístrala y ponle un colgante QR de Bee-ID. Si alguien encuentra tu bici, te contacta de forma anónima, sin que tus datos queden pegados a ella.
Un colgante QR en la bici y quien la encuentre te contacta al instante y de forma anónima, sin que tus datos queden a la vista.
Proteger la bicicleta