Todo comenzó con un problema cotidiano: mi hijo perdía constantemente sus cosas en el colegio y en el deporte. Cuando finalmente sus gafas desaparecieron y no volvieron a aparecer, empecé a reflexionar.
¿Cómo marcas objetos de forma segura sin dejar tu nombre y teléfono personal visibles para todos? Los códigos QR normales revelan datos personales de inmediato. La solución tenía que ser digital, anónima y sin barreras. Así nació Bee-ID.
Los estudios muestran que más del 80 % de los buscadores estarían encantados de devolver un objeto encontrado. Pero el camino a la oficina de objetos perdidos, o la obligación de instalar una nueva app y registrarse, disuade a muchos.
Bee-ID elimina estos obstáculos. Como oficina de objetos perdidos digital, apostamos por la máxima minimización de datos y un proceso sencillo.
La privacidad es la prioridad número uno de Bee-ID. Después de un tiempo determinado, todos los chats se eliminan automáticamente. Si alguien se vuelve intrusivo, los usuarios pueden establecer horarios de bloqueo o bloquear completamente al interlocutor del chat.
El nombre Bee-ID lo dice todo. Al igual que las abejas que recolectan juntas, nuestro sistema vive de una comunidad fuerte. Queremos que nuestro enjambre crezca.
Por eso recompensamos las recomendaciones: por cada nuevo cliente que llegue a Bee-ID a través de ti, recibes una comisión de 6,00 € – una vez que esa persona se haya unido al enjambre con un HIVE-PASS. Tu panel personal te permite controlar tus estadísticas. Si deseas convertirte en una PRO-Bee y construir unos ingresos recurrentes, infórmate sobre nuestro programa de socios.